Entrevista de "Búsqueda" a la Presidenta de INACOOP Graciela Fernández
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Recientemente aprobó el primer crédito de este período y reactivó el programa de asistencia técnica que se había discontinuado.
El Fondo para el Desarrollo que gestiona el Instituto Nacional del Cooperativismo (Fondes-Inacoop) aprobó hace pocas semanas aporyar financieramente la operativa de Pueblo Apícola, una cooperativa de Tacuarembó dedicada a la producción y exportación de miel.
Se trata de una línea de crédito de US$ 350.000 solicitada para facilitar su proceso de exportación durante la actual zafra, que implica la ampliación del capital de giro con el objetivo de duplicar la colocación de su producción en el exterior, dijo a Búsqueda la presidenta del Inacoop, Graciela Fernández.
Señaló que el de Pueblo Apícola constituye el primer apoyo aprobado en este período por el Fondes-Inacoop, ya que los últimos desembolsos habían sido en junio del 2024, para un proyecto iniciado en 2023, relacionados al recambio de flota de la cooperativa de transporte UCOT y un proyecto de la fábrica Bella Vela.
Con esa decisión, dijo, se está reactivando el instrumento: “No nos podemos dar el lujo de tener iniciativas productivas sin financiación y fondos sin aplicar”. Y añadió: “Como ha mandado el presidente (Yamandú Orsi), hay que empezar a hacer las cosas más fáciles, más sencillas, sin dejar de ser profesionales en la gestión pero con menos ritualismo”.
Analizan marco legal
Fernández alegó que, en el afán por impulsar el desarrollo económico y aumento de la competitividad e innovación de las entidades cooperativas y de la economía social, se “recorrieron varios caminos” desde el principio de esta administración para trabajar con todos los instrumentos disponibles. Señaló que se intercambió con el presidente del Banco República, Álvaro García, y se realizaron informes de parte de los equipos técnicos del instituto. “Hay una ley y un decreto que respetar, pero esa ley y ese decreto dejan abiertas posibilidades que no se han usado, y son las que comenzamos a transitar con Pueblo Apícola. Es la primera, pero no será la última”, dijo.
La presidenta del Inacoop explicó que la normativa del Fondes habilita “no solo a apoyar proyectos, sino que expresamente habla de emprendimientos o iniciativas que pueden ser apoyadas a través de préstamos pero también por otros instrumentos, como ‘líneas de crédito, garantías y bonificación de tasa de interés, fondos para asistencia técnica, fondos para capacitación, o para certificación o mejora de gestión’”.
“La idea es reactivar el uso del Fondes buscando mecanismos que —siempre— cuiden los recursos, financiando solo lo que es viable económicamente, pero sin generar un exceso de celo o de burocracia que haga que sea realmente difícil lograr el financiamiento”, apuntó.
Fernández había manifestado la necesidad de “repensar” el Fondes porque se había volcado a algunos sectores en particular, pero dejaba a otras expresiones del movimiento cooperativo sin acceso.
Informó que el instituto está “profesionalizando la gestión” y dispondrá de “consultores externos calificados” para completar el análisis y los informes sobre las posibilidades que el marco normativo vigente contempla y realizar una “interpretación” que incluya los cambios reglamentarios que tuvo y cómo impactaron.
Impulso a proyectos cooperativos
Mientras se avanza en esa “etapa final”, ya se empezaron a dar “pasos concretos”, dijo Fernández en relación con el apoyo financiero aprobado para Pueblo Apícola y la decisión de “restablecer” la herramienta de asistencia técnica para la formulación de proyectos, que hacía “muchos años que se había cerrado”.
Fernández destacó la importancia de ese instrumento porque hay evidencia de que muchos emprendimientos no cuentan con los recursos y capacidades técnicas suficientes para formular proyectos, lo que los limita en la presentación de solicitudes de apoyo a la ventanilla del Fondes y del Inacoop.
De hecho, el miércoles 25, el Fondes-Inacoop puso en marcha un plan piloto que busca facilitar a las cooperativas la transformación de “ideas iniciales en proyectos solventes”, a través de un programa de fondos no reembolsables para validación de ideas y estudios de factibilidad, y también con asistencia técnica para acompañar a los emprendimientos en el diseño de proyectos de inversión.
Compras públicas
Otra decisión reciente del instituto fue la puesta en marcha de un plan piloto de apoyo a las cooperativas que operan en el sistema de compras públicas. En particular, se aprobó una línea de crédito por $ 8 millones, porque se detectó que hay organizaciones de pequeños productores que tienen dificultades de capital de giro para cumplir con las licitaciones de compras públicas porque la cadena de pago con el Estado es de entre 90 a 120 días. Con este plan piloto se busca que, mediante un mecanismo de cesión de facturas de parte de la cooperativa al instituto, los productores puedan recibir el pago rápidamente de parte del Inacoop, que luego cobrará al organismo del Estado que corresponda.
La Sociedad de Fomento Rural de Salto, que abastece de frutas y verduras a los comedores del Instituto Nacional de Alimentación del norte uruguayo, a partir de acuerdos con varias sociedades de fomento rural de otros puntos del país, ya solicitó al instituto y se le aprobó una línea de $ 4 millones. Ese sistema de “descuento de facturas o factoring” le permite mantenerse operando dentro del sistema de compras públicas e incluso incrementar las ventas, ya que antes, muchos productores familiares no participaban en las licitaciones porque no podían esperar tanto tiempo para cobrar.












